jueves, 24 de mayo de 2012

SOBRE BICHOS Y OTROS ASUNTOS

Se nos contó la historia en el libro más leído y vendido de la Humanidad, que Dios hizo el Mundo en seis días, y el séptimo descansó.
 Tanto es así que todos los días de la semana hacen referencia a astros del firmamento (Lunes, Luna, Martes, el Dios de la guerra; miércoles, Mercurio; Jueves, Júpiter; Viernes, Venus; Sábado, Saturno), excepto el último día de la semana, el que no se trabaja, cuyo nombre domingo hace especial referencia a Dominus Domini, el Señor. Sí, domingo el día de Nuestro Señor.
 Pero nos han mentido. No hizo el mundo en seis días, y el séptimo descansó; sino que "a partir" del séptimo descansó. No ha hecho nada más desde entonces. Se ha limitado, eso sí, a cobrar los derechos de autor de tan extenso libro.
 Como lleva tanto tiempo sin hacer nada, tengo cierto temor de que vuelva a tener ganas de realizar alguna nueva actividad divina; por eso, envié a quien corresponde, la petición de una cita personal con Él. ¡Y me la ha concedido!, según me han confirmado para el próximo mes de Adviento, que no sé cual es.
 Y tengo preparado una serie de asuntos que he de comentarle:
.PRIMERO: Le diré:
 ¡Escucha, tío! Mira, si se te ocurre hacer otra vez un planeta con vida...¡mira!..creo que no te hacen falta seis días; con dos o tres te sobran. Te ahorras energías...y te ahorras tiempo.
 Para empezar...Cualquier bicho menor de una cuarta y que vuele te lo ahorras...y si te puede el ansia deja todo lo más el Colibrí...¡pobrecito!
  Todos los demás...Sí, sí...No importa los hagas. Avispas, moscas, libélulas, abejorros...No pintan nada...Y la miel...Nos la puedes hacer en forma de manantial. ¡Quedaría hasta bonito!
 Y si algún Ángel ecologista te dice que esas especies sirven para el equilibrio natural lo reduces a menos de una cuarta...¡Y ya sabes!
.SEGUNDO:
 Cualquier bicho que haga ruido cuando sea pisado por un mamífero superior, tampoco importa los fabriques...Si acaso, por su pasividad y templanza, puedes dejar los caracoles. Y los marinos, como gambas, langostinos, langostas y demás, las podrías hacer en vez de con sangre, con mayonesa.
.TERCERO:
 ¡Mira!...También te puedes ahorrar los bichos que no se vean. Nos ahorraríamos un montón en sanidad e infecciones. Ni bacterias, ni virus, ni cocos, ni bacilos, ni "ná" de "ná". ¿Pá que sirven?.
 Lo dicho.
 Y si otro Ángel de esos que tienes por ahí te dice algo sobre la necesidad de descomposición orgánica...Lo descompones...Y a otra cosa, mariposa.
.CUARTO:
 El agua salada ¿Pá qué? Con la sed que da..Todo el agua dulce...Y potable...¡Ah!...Y montañas, cerros, montes...¿Pá qué?...¡Todo llano!. Sin desniveles.
 Calculando el ahorro, creo que te bastarían esos tres días por planeta...Así podrías hacer dos por uno, como oferta especial...Como en Carrefour.
 Eso es todo...Aunque bien pensado...Después de tantos años, miles y miles...Millones, diría yo; casi te conviene más jubilarte...Y todo lo más, un viajecito a Mallorca de vez en cuando con el" IMSERSO de los Dioses"

jueves, 3 de mayo de 2012

LA CARTA

 El ser humano, por cuestiones prácticas, o por curiosidad, o porque puede hacerlo; o por la causa que fuere, ha puesto nombre y definición a todo tipo de objetos, animales, plantas; y, lo mejor, a conceptos del alma. Aquellos que definen lo que sentimos, para ser comprendidos por los demás.
 Sin embargo, aun lo maravilloso de nomenclaturizar todo para entendernos mucho mejor entre nosotros, creamos límites a veces demasiado estrechos entre unos conceptos y otros.
Tanto, que nos puede resultar complicado tomar la decisión correcta o comprender lo que nos quieren o queremos contar.
 Esa confusión también ocurre en el mundo de los sentidos. Podemos ser engañados en el propio universo físico por nuestro propio cuerpo, creando, respuestas erróneas a estímulos algo equívocos.
 Hace unos años, se hizo una encuesta para saber de qué sentido nos costaría más desprendernos.
Parece razonable que una enorme mayoría eligiese la vista como el que más le costaría perder. Pero lo interesante fue descubrir que los hombres dejaron uno de los sentidos con un valor casi residual, mientras que para las mujeres representaba su segunda opción, después de la vista. Era el sentido del tacto. El resultado fue asombroso.
 En referncia a todo lo expuesto, yo creo que hay sentidos infravalorados. Es cierto que la vista, por pura supervivencia, tiene la indudable primera posición. Su actividad es de presente inmediato, al igual que el oído, de necesaria y absoluta utilidad para una huída rápida ante un inminente peligro.
 Pero hay sentidos, que sin ser tan necesarios en el instante, sirven para transportarnos a un recuerdo útil para la supervivencia del espíritu.
 Y cuento esto porque ayer recibí una carta en la que pude detectar en su papel SU olor, y el olor de mi casa, el aroma de mi hogar.
 Está escrita sobre folios rancios y añejos, sepultados de objetos y cosas, e impregnados de su olor...y del tuyo.
 Sonreí...y luego...lloré...y volví a sonreir. Lo primero la estantería donde ha estado el papel, al lado de mi ordenador, rodeado del desorden que me caracteriza...
 A la izquierda, algo atrás, la tabla de planchar, con ropa limpia sobre ella, con olor a frescura y suavizante.
 Detrás, y podía olerla perfectamente, la pequeña estufa de parafina calentando la estancia.
 En la mesa de al lado, y, aspiraba con pleitesía su aroma, las hermosas manos que redactaban las palabras que leía. Con pulso firme y decidido, sin duda alguna.
 Poco a poco seguía detectando ínfimas partículas con nombre propio. En una pequeña aspiración entró Fibi, mi perrita, nuestra perrita. Recostada a los pies de tí, recibiendo el calor de la estufa marrón, jadeando mientras te mira con el más desinteresado amor.
 De lejos, el sonido del televisor encendido en el salón, tras el pasillo de tiestos, fotos, carteles, libros, discos...sí, tras el pasillo de nuestra vida.
 Y, más allá, en el corral, el pino más alto del pueblo, con cientos de pajarillos disfrutando de esta hermosa primavera que inicia el ciclo de la nueva vida.
 Y en la cocina, olor a Bullit...seguro. Podía absorber, e incluso saborear, las minúsculas partículas de la col cocinada.
 Para terminar de leerla visito el olor de mi dormitorio vacío ahora, y solitario. Aún con restos de mi olor en libertad. El quiere seguir allí, esperándome, agarrado a sus paredes y diciendo a toda la casa que no me olvide...
 Porque, contrarrestando a la canción, ...no siempre la distancia es el olvido.

lunes, 13 de febrero de 2012

TRIGÉSIMA CUARTA TREMENDA PINCELADA

No sé cuándo volveré a escribir otra, pero aquí va la trigésima cuarta gran tremenda pincelada

DÍA TRECE DE FEBRERO DE 2012

Sobre "bananas, plátanos" y otros asuntos
Hace unos años para referirnos a un país cutre donde los derechos de sus ciudadanos se lo pasaban los gobernantes por el forro de sus “hu..vos”, que para ser coherente con los tiempos que corren y no contradecir a la ley de igualdad, o por los pliegues de sus “co..os”, hacíamos referencia al término “República Bananera”, atendiendo a una película de Woddy Allen que recomiendo, denominada “Bananas”.

España no es república y aquí bananas no hay; así que no acuñaré ese término para definir lo que está pasando en este mi país, y el de mis padres, mis abuelos, mis bisabuelos, mis tatarabuelos, y demás ascendentes directos con mi línea vital. Lo llamaré por tanto “Monarquía Platanera”, con la misma alusión por supuesto a tan magnífica obra cinematográfica del director neoyorquino.

Como he empezado con la conclusión, creo conveniente exponer qué motivos me ha llevado a dicha nomenclatura. El número de realidades puede extenderse casi hasta el infinito si nos pusiésemos quisquillosos. No quiero serlo. Por eso enumeraré las que considero más actuales.

Primero: Y no en importancia ni gravedad, sino como mera puntualización para empezar por alguna causa, me referiré a la sentencia dictada por el Tribunal Supremo condenando al juez Baltazar Garzón. Un colectivo que se juzga a sí mismo... He de decir que me parece bien declarar como injusta e intolerable la posición en que un juez pueda vulnerar el derecho fundamental de defensa. Es evidente que el Sr. Garzón no obró como corresponde. De ahí a prevaricar... Y además... Sólo le han juzgado y condenado a él, ni a los otros dos jueces ni a los fiscales que no se opusieron sino más bien apoyaron  su decisión. ¡Ya llevamos un plátano! Y de Justicia, nada menos.

Segundo: El secreto de sumario se dicta judicialmente cuando en la instrucción de una causa pueda interferirse de alguna manera y evitar su justa y necesaria independencia. Con el auge de los medios de comunicación y su necesidad de amarillear por puro marketing sus contenidos se han pasado, hasta ahora, por "..." el destape de dichos secretos en multitud de causas judiciales que se han instruido en este país en los últimos años. Así, hemos podido ver las fotos de fichaje policial de La Pantoja; los documentos de la investigación del asesinato de Marta del Castillo; o en su día los de las niñas de Alcácer; la investigación sobre el Gal; incluso, en pleno secreto sumarial, hemos visto imputados y testigos desfilar por distintos platós de televisión. Y aquí paz y después gloria. En ningún caso el Consejo General del Poder Judicial, órgano de control de los jueces y sus actitudes, ha hecho absolutamente nada. Hasta ahora. En el caso Urdangarín parece ser que quieren saber porqué se ha filtrado en plena instrucción y en pleno secreto sumarial tanto papel y documento. Y hemos de escuchar a una portavoz megapija del Consejo General del Poder Judicial que: "... No todos los imputados son iguales. En algunos casos por su singularidad necesitan un tratamiento especial..." ¡Ya van dos plátanos! Y judiciales nada menos.

Tercero: El viernes pasado por Decreto-Ley, o Real-Decreto, que no se muy bien como finalmente ha salido publicado, se aprobó en Consejo de Ministro, la reforma laboral con la que nos ha ido amenazando el Sr. Rajoy en estos últimos meses. En este país se sigue legislando a golpe de Decretos elaborados no por el poder Legislativo que es lo que tocaría, sino por el poder Ejecutivo... A fuerza de costumbre, desde hace treinta años para acá, desde casi el principio de la democracia, descubrió el gobierno el inmenso poder de legislar que tiene en este país, y desde entonces, se pasan por los sitios que ya sabemos, la separación de poderes. ¡Ea! Y ya tenemos nueva legislación laboral. Y curiosamente, las cabezas pensantes, que no por pensar aciertan ni mucho menos, han decidido, doctas y eruditas, que la mejor manera de disminuir el paro, entre otras medidas, está el abaratar el despido. ¡Qué bien piensan! Han cambiado a golpe de BOE el concepto semántico del verbo despedir y lo han sinonimizado "ipso facto" con el concepto de contratar. ¡Ya van tres plátanos!

Cuarto: En todas las administraciones públicas, locales, provinciales, autonómicas y estatal se está llevando a cabo lo que en vulgo se denomina "política de recortes". A la vez en todas las administraciones públicas, locales, provinciales, autonómicas y estatal se sigue pidiendo dinero prestado, aumentando así la deuda de todas las administraciones públicas, locales, provinciales, autonómicas y estatal. Pensábamos algunos, de manera ilusoria y con un enorme índice de ingenuidad que el recorte iba a ser, sobre todo, a la hora de seguir endeudándose, que no seguirían, puesto que nos dejarían de prestar servicios que hasta entonces nos prestaban. No ha sido así. Nos han dejado de prestar servicios por los que pagamos impuestos, que además seguimos pagando, y se han seguido endeudando. ¿Para qué? Pues para pagarse todas las administraciones públicas, locales, provinciales, autonómicas y estatal, sus oficinas, despachos, sueldos, aparcamientos, dietas y representaciones. ¡Ah! Y para poder devolver el dinero que debían... ¡Ya van cuatro plátanos!

Podría seguir uno tras otro enumerando plátano tras plátano, hasta cansar al lector con miserables decisiones, imposiciones, sentencias, legislaciones y demás; pero con estos cuatro creo que basta para afirmar sin riesgo alguno a equivocarme que este país es realmente una Monarquía, sí, porque tenemos un Rey, pero no Parlamentaria, porque el Parlamento bien podría ser anulado por Decretazo, sino una ¡Monarquía Platanera!.

domingo, 22 de enero de 2012

TRIGÉSIMA TERCERA TREMENDA PINCELADA


No sé cuándo volveré a escribir otra, pero aquí va la trigésima segunda gran tremenda pincelada

DÍA VEINTIDÓS DE ENERO DE 2012

Sobre "mala baba" y otros asuntos


La historia se ha manipulado en multitud de ocasiones; en la mayoría de las veces por los vencedores, o los torturadores, o los encarceladores. Y en algunos casos habría que sustituir la conjunción disyuntiva por la copulativa.

En estos días el FBI, agencia americana, ha detenido en Nueva Zelanda, supuestamente un país soberano, al dueño, jefe, directivo, o como queramos llamarle, de Megaupload, la mayor plataforma de descargas directas de música, cine y televisión. Yo la he utilizado en multitud de ocasiones. Eso sí, jamás he traficado con lo que me he descargado. Sólo para verlo en mi casa, al lado de mi perra a veces, las más cómodas, y otras, incomodamente sentado frente al ordenador. Hago esta aclaración por si a estos del FBI también se les ocurre pasar por mi casa, que no Mansión, y recluirme como "pirata informático". Eso sí, les aviso que no tengo ni coche, ni trabajo, ni cuenta corriente, ni tarjeta de crédito. Ni hago fiestas con chicas Playboys,  que ni siquiera me importan.

Todo el mundo sabe que parece poco respetuoso con el ingenio de los demás hacer que su talento se vea repartido por todo el mundo sin recibir el creador nada a cambio, y sin embargo, el que se enriquece es el que da el servicio de descarga directa a millones de usuarios que, por cierto, tampoco estarían dispuestos a comprarse aquello que el artista llegó a componer. No obstante, vuelvo a repetir, millones de personas lo hacíamos día sí y día también. Unos pagando a través de Visa, MasterCard, Paypall y demás agencias intermediarias de pago, que por cierto han ganado una millonada también con estas transacciones. Otros gratis, con la penalización única de la tardanza en la descarga, algo que a mí en particular, me daba igual.

Cuando algo se hace general, bajo mi pequeñísimo y modesto punto de vista, la cuestión no es prohibirlo. Ya ocurrió con la famosa "Ley Seca" americana de mediados del siglo pasado. Pasa con la prostitución. Y con muchas otras cosas. Cuando algo se hace general y su procedimiento es poco adecuado, lo que hay que hacer es legalizar de alguna manera lo que está ocurriendo.

Según nos cuentan, que no sabemos si es cierto, Megaupload,  y por tanto sus propietarios, ha ganado más de ciento cincuenta millones de euros en estos últimos tres o cuatro años. Pues bien, digo yo. ¿No hubiese sido más fácil y mucho más eficaz, legalizarlo, y obligar a que parte de esos beneficios, que no son pocos, fuesen repartidos como derechos de autor de todo lo descargado? Es tan fácil. Y mucho más justo. El dinero iría de manera proporcional a los autores de las descargas, cuyo listado, supongo, hubiese sido tan sencillo como casi apretar un botón del ordenador.

Pues no. Detienen a esta gente. Y encima nos muestran para que les cojamos como envidia, como vivían. ¿Qué nos importa como vivían? Pues hacían bien, vaya. ¿O es que si yo ganase cien millones en tres o cuatro años viviría como vivo ahora? Manipulan los hechos para despertar en los demás mala baba sobre la gente de Megaupload.

A mí me da mala baba el Jeque Jefe de Arabia Saudita que vive mucho mejor que el chico este de Megauploada, y además mantiene a sus súbditos bajo un régimen dictatorial. Un país donde los derechos humanos no existen y donde ahorcan en plaza pública a los que consideran. Eso me da mala baba. También me da mala baba. Y mucha mala baba, que hayamos tenido a un dictador en Libia durante más de cuarenta años, porque interesaba, y otro en Egipto casi por el mismo tiempo. Y luego, cuando han caído, sí, nos muestran los lujos y trasvases de dinero de sus conciudadanos a países paraísos fiscales. Mucha mala baba me da también que el presidente de Ginea Ecuatorial desvíe gran parte de la riqueza de su país a bancos europeos, entre ellos el Banco de Santander, mientras sus gentes de mueren de hambre. Eso me da mala baba. Me da mala baba que unos sinvergüenzas se hayan enriquecido a costa de nuestros ahorros y se hayan llevado parte de las reservas económicas de un país, a la vez que se repartían pensiones y jubilaciones de escándalo. Mucha mala baba.

¿Sabéis a qué conclusión he llegado? Creo que estas plataformas de descarga directa buscarán servidores en otros lugares. Y esos lugares estarán en países africanos. Es una desgracia que las páginas de descarga que serán perseguidas por esos "Piiiiiiiii" del FBI terminen dando libertad a la red en países donde no existe para sus ciudadanos. Pero será así, sino al tiempo.

P.D.: ¿Como son capaces de valorar las pérdidas en derechos de autor? Porque ¿Supongo que no pensarán que todo aquello que nos descargamos estaríamos dispuestos a comprarlo? Ni mucho menos.

sábado, 3 de diciembre de 2011

TRIGÉSIMA SEGUNDA TREMENDA PINCELADA

No sé cuándo volveré a escribir otra, pero aquí va la trigésima segunda gran tremenda pincelada
Antes de todo he de pedir disculpas a mi amigo Carlos que debería de haber sido el protagonista de este pincelada, porque así se lo prometí. Desde aquí te informo, Carlos, que la próxima será la tuya. Pero es que no he podido quedarme impasible ante tanto absurdo de que ha de acabarse los servicios gratuitos para poder comenzar a enmendar esta crisis. Por esta urgencia me he visto obligado a publicar esta entrada. Lo dicho: la próxima será la tuya.

DÍA CUATRO DE DICIEMBRE DE 2011

Sobre "¡Se ha de acabar lo gratuito!" y otros asuntos

Estoy últimamente harto, realmente harto, de escuchar de políticos, instituciones, empresarios desalmados –no todos, menos mal-, pseudointelectuales e incluso intelectuales que se precian de serlo y, sobre todo, de conciudadanos alienados por la falta de reflexión analítica, de escuchar: ¡Hemos de acabar con lo gratuito para salir de la crisis! ¡La salud gratuita! ¡Servicios gratuitos! –esta exclamación es aún más estúpida por cuanto no especifica nada concreto- Etcétera, etcétera, etcétera.

A mí me encantan los números y me veo siempre en la necesidad de analizar todo lo que escucho, y más cuando quien me habla pretende hacer demagogia. Para explicar lo que intentodecir voy a coger como ejemplo  mi propia familia.

Yo convivo en pareja, sin descendencia. Sólo somos el matrimonio y una perrita llamada Fibi. Mi cónyuge tiene cincuenta y ocho años. Yo, cincuenta y uno. Haciendo la media de lo que ambos hemos trabajado sacamos treinta y cinco años. Cotizados todos. Y en mi caso, con pluriempleo en bastantes de ellos.

Por cuenta ajena, en todo caso. En cada una de nuestras nóminas se nos ha descontado siempre la cuota de Seguro Obligatorio de Enfermedad, la del desempleo –en el caso de mi pareja, al ser funcionario, esta cuota era exenta-, la cuota de fomento de empleo, la de fogasa y la que en cada caso existiera en cuestión de Seguridad Social. Haciendo el cálculo medio de lo que se nos ha descontado en nómina y lo que por nosotros ha pagado la empresa en dichos conceptos, resulta que cada uno de nosotros ha abonado a la Seguridad Social alrededor de 75.000,00 euros, contando la cuota patronal que se paga por el empresario por cada trabajador. ¿Gratis la Sanidad?  ¿Gratis el subsidio de desempleo? ¿Gratis la pensión?

Vamos ahora a la cuota que hemos pagado a hacienda referente al Impuesto sobre la Renta, que cada mes nos han descontado también de nuestras nóminas, haciendo luego un resumen anual, que en nuestro caso siempre nos ha salido a pagar.

Las medias de nuestras nóminas en estos treinta y cinco años, calculadas con actualización, podemos decir que ascienden a unos 1.500,00 euros mensuales, prorrateadas las pagas extraordinarias. Es decir 18.000,00 euros anuales. Sobre esa cantidad hemos pagado alrededor de un 15% a hacienda cada año, es decir, 2.700,00 que por 35 años, 94.000,00 euros. Cada uno. ¿Gratis las carreteras? ¿Gratis las autovías?

Es evidente que parte de ese dinero que pagamos como impuestos y gravámenes va destinado a abonar los sueldos de funcionarios, ejército, sanitarios y demás órganos de la administración. Les pagamos para que gestionen lo que les entregamos. Y que lo gestionen para ofrecernos servicios que es la causa de pagar. De momento, hasta la fecha, parece que no han hecho su trabajo como toca. ¿Qué hay de gratis de momento?

Tenemos una casa y dos coches. Cada coche paga al año una media de 100,00 de Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, por 35 años que llevamos con coche, 3.500,00 euros, por coche.

La casa nos cuesta anualmente: 340 euros de Impuesto sobre Bienes Inmuebles, y, en mi pueblo, 200,00 euros de basura, ambos importes anuales. Es decir 540,00 por 35 años, un total de 18.500,00  euros. Hay que añadir también tasa de alcantarillado y alguna que otro más de carácter municipal, que no contaremos.

Finalmente, cada vez que gastamos, hemos de pagar el IVA, y también un impuesto especial por gasolina, y otro por tabaco y otro por bebidas alcohólicas. ¿Qué sale gratis?

La gratuidad no existe. Pagamos impuestos para que nos lo devuelvan en servicios a la comunidad. Si los servicios no existen. ¿Para qué pagamos impuestos?

¿Para hacer aeropuertos que no sirven para nada? ¿Para constituir en cada capital de provincia española una Universidad con todos sus respectivos órganos en donde existen casi más profesores que alumnos? ¿Para hacer pozos sin fondo de gasto en televisiones autonómicas que en algunos casos emiten con varios canales? ¿Para pagar los parlamentaros de todos nuestros parlamentos? Que aquí os detallo:

Legislativos autonómicos de España
109 diputados

67 diputados

45 diputados

59 diputados

60 diputados

39 diputados

49 diputados

84 diputados

135 diputados

99 diputados

65 diputados

75 diputados

33 diputados

129 diputados

50 diputados

75 diputados

45 diputados


En total son 1.218 parlamentarios autonómicos, más 350 diputados de Las Cortes y 264 Senadores, en total hacen 1.832 representantes. Si somos 47.150.800 habitantes, nos sale una media de un representante por cada 25.737 ciudadanos. Lo que me parece una barbaridad. Podríamos comenzar a plantearnos que parte del recorte debería de ir por ahí.

En resumen. No hay nada gratis, porque entre yo y mi pareja, sin entrar en más detalles de impuestos y tasas que hemos pagado a lo largo de nuestra vida, hemos abonado, por lo aquí expuesto lo siguiente:

CONCEPTO

IMPORTE
PAX
TOTAL
Seguridad Social
75.000,00 €
2
150.000,00 €
IRPF
94.000,00 €
2
188.000,00 €
Vehículo
3.500,00 €
2
7.000,00 €
Tasas por vivienda


18.500,00 €
Por dinero gastado (*)


87.750,00 €

TOTAL GENERAL



451.250,00 €

(*) Al no tener prácticamente ahorros, todo lo hemos gastado. Suponiendo que del total de gasto, el 70 % lleva IVA, ajustando los años sólo desde 1986 que entró en vigor el impuesto, haremos el siguiente cálculo: 1.500 euros de sueldo mensual, por doce meses y por 25 años que llevamos con el IVA, por dos que ganamos dinero, hacen un total de 900.000 euros que por el 70% que suponemos de ese gasto lleva IVA, y por una media de IVA de un 9,75 % , hace un total de impuesto pagado de: 87.750,00  €

En la tabal anterior, sólo se han tenido en cuenta los impuestos más generales. Existen además, como he dicho impuesto sobre la gasolina, el tabaco, el de transacciones patrimoniales, el pago de instancias... Etcétera, etcétera, etcétera.

¿Qué sale gratis? 

La demagogia sale gratis.

sábado, 26 de noviembre de 2011

TRIGÉSIMA PRIMERA TREMENDA PINCELADA

No sé cuándo volveré a escribir otra, pero aquí va la trigésima primera gran tremenda pincelada

DÍA VEINTISÉIS DE MOVIEMBRE  DE 2011

Sobre Michelines y otros asuntos
“Orejas de mar con espuma de erizo”. “Algas confitadas en grasa vegetal”. “Cuadrados de gelatina con corazón de fresón”. “Crujiente de faisán”.  Y venga y venga nombrar los platos de esta forma tan ridícula para demostrar que el cocinero sabe mucho, muchísimo de cocina. Tanto, que ahora se emplean para cocinar sopletes, nitrógeno líquido que hay que tratar con guantes especiales para evitar que termine en el plato algún dedo del cocinero; sifones para realizar espumas hasta de agua, congelar y descongelar para volver a congelar y convertir así una pequeña porción de líquido en una especie de perla para renombrar el plato con este vocablo que ahora está tan de moda, y tantos y tantos utensilios que parece más que una cocina, un laboratorio; que además es lo que se pretende.

Y para premiar todo eso está la estrella Michelin. Una guía que viaje y turismo que ha logrado ser reconocida como referente a la hora de evaluar restaurantes de todo el mundo.

Sin embargo, creo que ya se ha llegado a una situación ridícula en la cocina comercial. Comemos porque tenemos hambre y hemos de cubrir nuestra necesidad de energía con la ingesta de los distintos productos que nos ofrece el mercado alimenticio. Somos, en la mayoría omnívoros y, por ello, zampamos casi de todo. Cada cultura ha elaborado sus propia gastronomía dependiendo de lo que tuvieran alrededor.

Con la globalización comercial, hemos llegado a un absurdo tal, que la media que recorre un producto desde su origen hasta su destino es la barbaridad de dos mil quinientos kilómetros. Y la cocina “de diseño” que así se llama, sólo hace avivar aún más la estupidez de comer cualquier cosa venga de donde venga.

¿Qué ha pasado con estos platos nuestros de toda la vida? Yo nací en Extremadura, y allí se come “El frite”, llamado en otros sitios “caldereta de cordero”, y la chacina extremeña tan variada, y el “Puchero”, y las “Migas”. Mis padres emigraron al sur donde estuve hasta hace diez años. En Cádiz y su “Berza”. Y “Los chocos con papas en amarillo”, el “Cazón adobado”, el “Gazpacho” y el “Pescaíto frito”. Llegué hace diez años a Mallorca, donde se come el “Frito de matanzas”, y el “Frito de pascua”., y el “Bullí”, y el “Tumbet”- Y he viajado por toda España comiendo en restaurante sin estrellas Michelín ni tonterías de esas y he comido “Chuletón de ávila”; “Cocido madrileño”,. “Lacón con Grelos”; “Huevos con chistorra”; “Bacalao al pil-pil”; “
“Gachas”; postres tan nuestros como “Perronillas”, “Ensaimadas”, “Tocinos de cielo”; y salsas como “Alioli”, “Mahonesa”, “Gitana”, “Castellana”; y embutidos como “Morcillas”, “Butifarras”, “Longanizas”,. “Sobrasadas”; etc, etc,. Como dice un programa que ahora se ve por La 1 de TVE, “Un país para comérselo”.

¿Dónde dejamos la cocina diaria? Los restaurantes de “menús” donde comen el noventa por ciento de los españoles que quieren sólo alimentarse para seguir luego trabajando o haciendo lo que les venga en gana. ¿Qué pasa con ellos? Desde aquí reivindico el cocinero que cada día va al mercado a preparar lo que su madre y su abuela le enseñaron. Sin espumas. Sin sopletes y sin aerosoles. Un fogón, una olla o una sartén... ¡Y a cocinar!

No quiero con esto quitar mérito a aquellos restaurantes que han optado por hacer esta nueva cocina de vajillas “difíciles de conseguir” y texturas de paladar “exquisito”. Ni mucho menos. Pero vuelvo a repetir. Quiero reivindicar la cocina de siempre.  No podemos echar por tierra toda nuestra tradición en “Lentejas”, “Garbanzos”, “Alubias”, “Tomates sin secar ni deshidratar”.  No podemos olvidar esos guisos tan nuestros, y que tanto y tanto han hecho para la salud colectiva. Es por ello, que desde aquí reivindico la cocina cotidiana. 

Me viene a mi ya frágil memoria la imagen de mi abuela paterna. Era una señora bajita, siempre vestida de negro, de Luto por la muerte de algún familiar que ya ni ella recordaba. Un delantal de cuadros pequeños blancos y negros con un bolsillo delante donde siempre tenía algo para  “roer” –ya no tenía dientes-. La cocina era su lugar. Rodeada de pucheros cocinando y uno más pequeño donde siempre había café. Con sus manos artríticas de más de ochenta años ponía la mesa y te servía la comida que ya ansiabas, y que desde hacía rato olías su aroma por toda la casa. Vivió hasta los noventa y muchos años. En perfecto estado mental y royendo pan duro, que le encantaba, al igual que me gusta a mí. Mercedes, que así se llamaba, nunca obtuvo una estrella Michelín. Ni falta que le hacía.