lunes, 13 de febrero de 2012

TRIGÉSIMA CUARTA TREMENDA PINCELADA

No sé cuándo volveré a escribir otra, pero aquí va la trigésima cuarta gran tremenda pincelada

DÍA TRECE DE FEBRERO DE 2012

Sobre "bananas, plátanos" y otros asuntos
Hace unos años para referirnos a un país cutre donde los derechos de sus ciudadanos se lo pasaban los gobernantes por el forro de sus “hu..vos”, que para ser coherente con los tiempos que corren y no contradecir a la ley de igualdad, o por los pliegues de sus “co..os”, hacíamos referencia al término “República Bananera”, atendiendo a una película de Woddy Allen que recomiendo, denominada “Bananas”.

España no es república y aquí bananas no hay; así que no acuñaré ese término para definir lo que está pasando en este mi país, y el de mis padres, mis abuelos, mis bisabuelos, mis tatarabuelos, y demás ascendentes directos con mi línea vital. Lo llamaré por tanto “Monarquía Platanera”, con la misma alusión por supuesto a tan magnífica obra cinematográfica del director neoyorquino.

Como he empezado con la conclusión, creo conveniente exponer qué motivos me ha llevado a dicha nomenclatura. El número de realidades puede extenderse casi hasta el infinito si nos pusiésemos quisquillosos. No quiero serlo. Por eso enumeraré las que considero más actuales.

Primero: Y no en importancia ni gravedad, sino como mera puntualización para empezar por alguna causa, me referiré a la sentencia dictada por el Tribunal Supremo condenando al juez Baltazar Garzón. Un colectivo que se juzga a sí mismo... He de decir que me parece bien declarar como injusta e intolerable la posición en que un juez pueda vulnerar el derecho fundamental de defensa. Es evidente que el Sr. Garzón no obró como corresponde. De ahí a prevaricar... Y además... Sólo le han juzgado y condenado a él, ni a los otros dos jueces ni a los fiscales que no se opusieron sino más bien apoyaron  su decisión. ¡Ya llevamos un plátano! Y de Justicia, nada menos.

Segundo: El secreto de sumario se dicta judicialmente cuando en la instrucción de una causa pueda interferirse de alguna manera y evitar su justa y necesaria independencia. Con el auge de los medios de comunicación y su necesidad de amarillear por puro marketing sus contenidos se han pasado, hasta ahora, por "..." el destape de dichos secretos en multitud de causas judiciales que se han instruido en este país en los últimos años. Así, hemos podido ver las fotos de fichaje policial de La Pantoja; los documentos de la investigación del asesinato de Marta del Castillo; o en su día los de las niñas de Alcácer; la investigación sobre el Gal; incluso, en pleno secreto sumarial, hemos visto imputados y testigos desfilar por distintos platós de televisión. Y aquí paz y después gloria. En ningún caso el Consejo General del Poder Judicial, órgano de control de los jueces y sus actitudes, ha hecho absolutamente nada. Hasta ahora. En el caso Urdangarín parece ser que quieren saber porqué se ha filtrado en plena instrucción y en pleno secreto sumarial tanto papel y documento. Y hemos de escuchar a una portavoz megapija del Consejo General del Poder Judicial que: "... No todos los imputados son iguales. En algunos casos por su singularidad necesitan un tratamiento especial..." ¡Ya van dos plátanos! Y judiciales nada menos.

Tercero: El viernes pasado por Decreto-Ley, o Real-Decreto, que no se muy bien como finalmente ha salido publicado, se aprobó en Consejo de Ministro, la reforma laboral con la que nos ha ido amenazando el Sr. Rajoy en estos últimos meses. En este país se sigue legislando a golpe de Decretos elaborados no por el poder Legislativo que es lo que tocaría, sino por el poder Ejecutivo... A fuerza de costumbre, desde hace treinta años para acá, desde casi el principio de la democracia, descubrió el gobierno el inmenso poder de legislar que tiene en este país, y desde entonces, se pasan por los sitios que ya sabemos, la separación de poderes. ¡Ea! Y ya tenemos nueva legislación laboral. Y curiosamente, las cabezas pensantes, que no por pensar aciertan ni mucho menos, han decidido, doctas y eruditas, que la mejor manera de disminuir el paro, entre otras medidas, está el abaratar el despido. ¡Qué bien piensan! Han cambiado a golpe de BOE el concepto semántico del verbo despedir y lo han sinonimizado "ipso facto" con el concepto de contratar. ¡Ya van tres plátanos!

Cuarto: En todas las administraciones públicas, locales, provinciales, autonómicas y estatal se está llevando a cabo lo que en vulgo se denomina "política de recortes". A la vez en todas las administraciones públicas, locales, provinciales, autonómicas y estatal se sigue pidiendo dinero prestado, aumentando así la deuda de todas las administraciones públicas, locales, provinciales, autonómicas y estatal. Pensábamos algunos, de manera ilusoria y con un enorme índice de ingenuidad que el recorte iba a ser, sobre todo, a la hora de seguir endeudándose, que no seguirían, puesto que nos dejarían de prestar servicios que hasta entonces nos prestaban. No ha sido así. Nos han dejado de prestar servicios por los que pagamos impuestos, que además seguimos pagando, y se han seguido endeudando. ¿Para qué? Pues para pagarse todas las administraciones públicas, locales, provinciales, autonómicas y estatal, sus oficinas, despachos, sueldos, aparcamientos, dietas y representaciones. ¡Ah! Y para poder devolver el dinero que debían... ¡Ya van cuatro plátanos!

Podría seguir uno tras otro enumerando plátano tras plátano, hasta cansar al lector con miserables decisiones, imposiciones, sentencias, legislaciones y demás; pero con estos cuatro creo que basta para afirmar sin riesgo alguno a equivocarme que este país es realmente una Monarquía, sí, porque tenemos un Rey, pero no Parlamentaria, porque el Parlamento bien podría ser anulado por Decretazo, sino una ¡Monarquía Platanera!.

1 comentarios:

  1. Por causas totalmente ajenas a la voluntad del autor de este Blog, éste permanecerá "mudo" un tiempo. Confiemos sea breve. No le olviden.

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